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Los medios de comunicación como agencias de propaganda de la OTAN.

“El periódico sirve como una prostituta a los intereses de Washington, mediante la manipulación de sus lectores en beneficio de los Estados Unidos.”

Udo Ulfkotte
Gekaufte Journalisten (Periodistas comprados)

 

Título: Periodistas comprados (Gekaufte Journalisten).
Autor: Udo Ulfkotte.
Idioma: alemán.
Editorial Kopp Verlag, 2 ª edición (11 de septiembre de 2014).
Fuente original en alemán de esta reseña: web de la propia editorial Koop Verlag. Reproducida también en la web del libro: http://www.gekaufte-journalisten.de
Traducida al castellano para blog del viejo topo: Tucholskyfan Gabi

 

¿Conocen ustedes esa sensación de que los medios a menudo nos vienen a manipular y engañar? ¿Sí? Entonces les pasa lo mismo que a la gran mayoría de los alemanes. Hasta ahora eran consideradas “teorías conspiracionistas” el pensar que los medios de primera fila o “alfa” no tienen otro propósito que manipularnos a los ciudadanos. Ahora nos descubre un auténtico ‘insider’ lo que realmente está pasando entre bambalinas.

El periodista Udo Ulfkotte se arrepiente de haber trabajado durante 17 años a los servicios del Frankfurter Allgemeine Zeitung. Antes de descubrirnos los secretos entramados del poder, se somete a una severa autocrítica. Por primera vez, nos documenta cómo a cambio de sus informes en el Frankfurter ha recibido sobornos aumentando, de este modo, la corrupción. Y nos desvela por qué los líderes del sector mediático informan de manera interesada y tendenciosa, y cómo el largo brazo de la oficina de prensa de la OTAN se dedica a preparar con sus medios la/s guerra/s. Huelga decir que el autor de este libro fue admitido en las redes de las organizaciones norteamericanas de élite, recibiendo hasta la ciudadanía de honor en los Estados Unidos a cambio de las favorables informaciones que facilitaba.

En este libro pueden ver ustedes qué periodistas están representados en qué organizaciones lobbyistas. El autor nos facilita cientos de nombres y nos refiere su mirada de insider en aquellas organizaciones que vienen a incidir unilateralmente en nuestros medios con fines propagandísticos, como son Atlantik-Brücke [el Puente Atlántico], Trilaterale Kommission [la Comisión Trilateral], German Marshall Fund [el Fondo Marshall para Alemania], American Council on Germany [el Consejo Americano sobre Alemania], American Academy [Academia Americana], Aspen Institute [el Instituto Aspen] y el Institut für Europäische Politik [el Instituto para la Política Europea]. El autor nos descubre además los trasfondos secretos de los grupos de lobby, las técnicas de propaganda y los formularios con los que se solicitan en las embajadas de los EE.UU. las subvenciones para proyectos que concretan la manipulación de la opinión pública alemana.

Si la CIA nos dicta lo que tenemos de escribir.

¿Se imaginan ustedes que los agentes de los servicios secretos entran en las redacciones para redactar, ellos mismos, los textos que, luego, aparecen en la parte editorial firmados por periodistas de renombre? ¿Saben ustedes cuáles de los periodistas y de qué medios han sido sobornados por sus informes? ¿Y tienen ustedes una idea aproximada de cómo se otorgan los prestigiados “premios del periodismo”? Entre bambalinas, esto se parece a las condecoraciones de la RDA, cuando en la República Democrática Alemana se premiaron los “Héroes del trabajo” por su respectiva labor de propaganda. Del periodista al propagandista hay tan sólo un paso. Cuando ustedes acaben de leer este libro, verán nuestros periódicos con otros ojos, dejarán de encender la televisión muchas más veces y sabrán lo que se pueden creer todavía de lo que oigan en la radio: casi nada. Ulfkotte nos relata minuciosamente qué cadenas/emisoras obedecen a qué credo político y cómo viene influenciado cada uno de los profesionales del periodismo. Por fin, se darán cuenta de cómo están siendo manipulados, sabiendo por quiénes y por qué. Y al final quedará claro que la pluralidad de opiniones tan sólo es un simulacro. Nuestros “noticieros”, con frecuencia, son un mero lavado de cerebro.

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