Fabricando enfermedades: el mito de la osteoporosis y el peligro de aumentar la densidad mineral ósea.


Las actuales definiciones de osteopenia y osteoporosis fueron concebidas arbitrariamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la década de los 90 y después se proyectaron sobre millones de mujeres con el fin aparente de convencerlas de que tenían un medicamento para tratar una enfermedad asintomática.

La osteopenia (1992) [i] y la Osteoporosis (1994) [ii] fueron identificadas oficialmente como enfermedades esqueléticas por la OMS de desviaciones del estándar de la densidad mineral ósea (DMO) 1 y 2,5, respectivamente, por debajo del pico de masa ósea de una mujer promedia, joven y adulta, de raza caucásica, medida por un aparato de rayos X conocido como Radioabsorciometría de doble energía de rayos X (DXA o DEXA). Esta definición técnica, ahora se utiliza ampliamente en todo el mundo como el estándar de oro, con una preocupante ineptitud, y como veremos, probablemente con unas intenciones que no tiene nada que ver con la promoción de la salud.

Normas Deviant: el envejecimiento transformado en una enfermedad

La ‘desviación del estándar “es simplemente una cantidad calculada para indicar el grado de desviación de un grupo como un todo, es decir, dentro de cualquier población natural habrá gente con mayores y menores valores biológicos, por ejemplo altura, peso, densidad mineral ósea, niveles de colesterol. La elección de una mujer adulta y joven promedio (aproximadamente 30 años de edad) como nuevo estándar del pico de la masa ósea en el ciclo de vida del ser humano normal para todas las mujeres mayores de 30 años, fue, por supuesto, no sólo completamente arbitrario, sino también completamente ilógico. Después de todo, ¿por qué unos huesos de 80 años se pueden definir como “anormales” si son menos densos que los de 30 años de edad?

Dentro de la OMS las nuevas definiciones de la BMD redefinieron el proceso de envejecimiento como una enfermedad, y estas definiciones apuntaron a las mujeres, como de forma muy similar la menopausia era redefinida como una “enfermedad” que necesitaba ser tratada con terapias sintéticas de reemplazo hormonal (HRT); y así fue, antes de que el castillo de naipes se derrumbara por “tratar” la menopausia como una enfermedad la clase médica estaba causando mucho más daños que beneficios, por ejemplo, enfermedades del corazón, derrames cerebrales y cáncer.

Como para llenar el vacío dejado por la debacle de la HRT y la desilusión de millones de mujeres, la nuevas definiciones de la OMS resultaron en el diagnóstico y posterior etiquetado de millones de mujeres sanas de mediana edad y mayores, con las que se están realizando y que las lleva a creer que es otra “condición de salud”, lo suficientemente grave como para justificar el uso de medicamentos caros y extremadamente peligrosos (como igualmente peligrosas son las mega-dosis de calcio elemental) buscando aumentar la densidad ósea por cualquier medio necesario.

Una cosa que no puede ser objeto de debate, ya que es ahora una cuestión histórica, es que esta repentina transformación de mujeres sanas, que no sufrían ningún síntoma de “baja densidad mineral ósea”, en un grupo de alto riesgo, con el tratamiento apropiado para ese grupo, sirvió para generar miles de millones de dólares de ingresos a los fabricantes de dispositivos DXA, visitas al médico y prescripciones de medicamentos en todo el mundo.

¿A quién quieren engañar?

La osteopenia es, de hecho, una no-identidad médica y de diagnóstico. El propio término describe nada más que una desviación estadística de un valor numérico o norma determinada arbitrariamente. De acuerdo con el epidemiólogo en osteoporosis Dr. L. Joseph Melton de la Clínica Mayo que participó en la creación del criterio original de la OMS en 1992, “[osteopenia] estaba destinada sólo para indicar la aparición de un problema”, y señaló que “no tiene un diagnóstico particular o significado terapéutico. Estaba establecido sólo para mostrar un grupo enorme que parecía que podría estar en riesgo.”[iii] Otro experto, Michael McClung, director del Centro de osteoporosis de Oregón, criticó la categoría de osteopenia como enfermedad recién adoptada diciendo: ”Hemos medicalizado una ausencia de problemática.”[iv]

En realidad, las definiciones de la OMS violan tanto el sentido común como los hechos fundamentales de la ciencia biológica (por desgracia, un fenómeno cada vez más frecuente dentro de la ciencia financiada por las compañías farmacéuticas). Después de todo, cualquier persona mayor de 30 años de edad deben tener una menor densidad ósea que a los 30 años, ya que esto es consistente con el proceso de envejecimiento normal, saludable y natural. Y, sin embargo, de acuerdo con la definición de la osteopenia de la OMS, la antiquísima programación de nuestro cuerpo que gradualmente cambia la densidad ósea acorde con la edad se ha de considerar un diseño defectuoso y / o una patología que necesita la intervención médica.

Como es posible que la OMS, o cualquier otra organización que pretenda ser una “autoridad médica” basada en la ciencia, puede hacer que un público aparentemente educado crea que el desgaste natural de los huesos no es normal, o aún más absurdo: una enfermedad, es sorprendente. En defensa de lo público, la manera críptica en que se han envuelto estas definiciones y diagnósticos con un lenguaje oscuro, matemático y clínico, hace que sea bastante difícil de discernir para la persona común lo que es en realidad, una absoluta locura en el empleo de la lógica.

Por lo que conviene que echemos un vistazo más de cerca a las actuales definiciones, que son dilucidadas de forma brillante por la publicación Washington.edu en su curso online de Densitometría Ósea, el cual se puede ver en su totalidad aquí.

La fabricación de una enfermedad a través de apretones de mano

La imagen de arriba muestra la disminución natural de la densidad ósea de la cadera que se produce con la edad, con variaciones de raza y género según se representa. Observe que la pérdida de densidad mineral ósea con la edad es un proceso normal.

A continuación, la clásica curva en forma de campana, en donde las puntuaciones T y Z fueron basadas.Las puntuaciones T se basaron en el estándar de un adulto joven (30 años de edad) aplicando su densidad ósea como normal para todo el mundo, con independencia de la edad, mientras que la más lógica puntuación Z compara tu densidad mineral ósea a la de tu grupo de edad, así como de sexo y de origen étnico. Pero ahora es aquí donde se pone inquietantemente claro lo ridículo que realmente es el sistema de puntuación T…

Definiciones de osteoporosis de la OMS

La anterior es una imagen que muestra cómo es utilizada la población de mujeres para determinar la medida “normal” de densidad mineral ósea, por ejemplo, 30-años de edad, el 16% de ellas ya “tienen” osteopenia, según las definiciones de la OMS, y el 3% ya “tienen” osteoporosis! De acuerdo con el curso online de Washington.edu “Una desviación estándar se encuentra en el percentil 16, por lo que, por definición, el 16% de las mujeres jóvenes tienen osteopenia! Como se muestra abajo, para cuando las mujeres llegan a los 80 años, muy pocas se consideran normales.”

Tasas de Osteopenia y Osteoporosis con la edad

Más arriba, puede ver lo que sucede cuando las definiciones de la OMS de “densidad ósea normal” se aplican al envejecimiento de la población. Mientras que a los 25 años, el 15% de la población “tiene” osteopenia, a los 50 años el número crece a 33%. Y a los 65 años, al 60% se les puede decir que padecen de osteopenia (40%) o de osteoporosis (20%).

Por otro lado, si se usa la puntuación Z, que compara sus huesos con su grupo de edad, algo extraordinario sucede: ¡una enorme carga de “enfermedad” desaparece! En una revisión sobre el tema publicada en el 2009 en Journal of Clinical Densitometry, el 30-39% de los sujetos que habían sido diagnosticados con osteoporosis con dos modelos diferentes de máquinas DXA se reclasificaron como normales o de “osteopenia” cuando la puntuación Z fue usada en lugar de la T. La tabla, por lo tanto, se puede usar como un mágico apreton de manos para convertir a las personas sanas en enfermas, siempre que se aplique un apropiado estándar de medida, pero que en la actualidad no lo es.

La densidad mineral ósea no es equivalente a la fuerza del hueso

Como usted puede ver, hay una serie de problemas insuperables con las definiciones de la OMS, pero quizás el defecto más grave es el hecho de que el dispositivo de radioabsorciometría de doble energía de rayos X (DXA) sólo es capaz de revelar la densidad mineral del hueso, y esto no es lo mismo que la calidad/ fuerza del hueso.

Mientras que existe una correlación entre la densidad mineral ósea y calidad/ fuerza ósea – es decir, se superponen en lugares – no son equivalentes. En otras palabras, la densidad, mientras que un indicador excelente de la resistencia a la compresión (resistencia a la rotura al ser aplastado por un peso estático), no es un indicador preciso de la resistencia a la tracción (resistencia a la rotura cuando se tira o se estira).

De hecho, en algunos casos, tener una mayor densidad ósea indica que el hueso es en realidad más débil. El vidrio, por ejemplo, tiene una alta densidad y resistencia a la compresión, pero es extremadamente frágil y carece de resistencia a la tracción necesaria para soportar una caída. La madera, por otra parte, la cual se acerca más en la naturaleza al hueso humano que el vidrio o la piedra, es menos densa en relación a estos materiales, pero se relaciona con ellos en que es extremadamente fuerte, con una flexión y un estiramiento capaz de soportar las mismas fuerzas que el hueso durante una caída. O bien, se puede contemplar a la tela de araña. Esta tiene una resistencia infinitamente mayor pero prácticamente no tiene densidad. Ante estos hechos, tener “alta” densidad ósea (y por lo tanto no tener osteoporosis) puede en realidad aumentar el riesgo de fractura en un escenario de la vida real como por ejemplo en una caída.

En esencia, las definiciones de la OMS distraen la atención de cuestiones clave en torno a la calidad del hueso y los riesgo de fractura ósea en el mundo real, tales como trastornos de la marcha y de la visión. [V] En otras palabras, si usted es capaz de ver y moverse correctamente con su cuerpo, tiene menos probabilidad de caída, lo que significa que es menos propenso a las fracturas. Tenga en cuenta también que la calidad del hueso humano depende por completo de los patrones dietéticos y del estilo de vida y opciones y, a diferencia de las mediciones en base a los rayos X, la calidad del hueso no se puede descomponer a valores estrictamente numéricos, como por ejemplo, las puntuaciones de la densidad mineral. La vitamina K2 y las isoflavonas de soja, por ejemplo, reducen significativamente las tasas de fractura de huesos sin aumentar la densidad ósea. Un nivel alto en las pruebas de densidad ósea puede salvar a una mujer de ser intimidada para que tome medicinas peligrosas o que ingiera grandes dosis de calcio elemetal, pero no se puede traducir a la prevención de la “osteoporosis”, que para el profano significa el riesgo de romperse un hueso. Pero, la alta densidad mineral ósea puede resultar en problemas mucho peores ….

Alta densidad mineral ósea y cáncer de mama

Uno de los hechos más importantes acerca de la densidad mineral ósea, visiblemente ausente de la discusión, es que tener una densidad ósea más alta de lo normal para las mujeres de mediana edad y mayores en realidad aumenta el riesgo de cáncer de mama en un 200-300%, y esto de acuerdo a la investigación publicada en algunas de las revistas más respetadas del mundo, por ejemplo, Lancet, JAMA, NCI. (ver citas más abajo).

A pesar de que se conoce desde hace más de quince años que la densidad ósea elevada aumenta profundamente el riesgo de cáncer de mama – y en particular el cáncer de mama maligno – al asunto se le ha dado poca o ninguna atención, probablemente porque contradice la propaganda expuesta por las organizaciones dominantes en defensa de la salud de la mujer. Los programas de concientización sobre el cáncer de mama se centran en los exámenes de radiografía de mama como una forma de “detección temprana”, y toda la plataforma de la Fundación Nacional de la Osteoporosis se basa en la creencia de que el aumento de la densidad mineral ósea en prevención de la osteoporosis se traduce en una mejor calidad y duración de vida para las mujeres.

La investigación, sin embargo, no va a desaparecer, y, finalmente, estas organizaciones tendrán que reconocerlo, o arriesgarse a perder credibilidad.

Journal of the American Medical Association (1996): Women with bone mineral density above the 25th percentile have 2.0 to 2.5 times increased risk of breast cancer compared with women below the 25th percentile.
Journal of Nutrition Reviews (1997): Postmenopausal women in the highest quartile for metacarpal bone mass were found to have an increased risk of developing breast cancer, after adjusting for age and other variables known to influence breast cancer risk.
American Journal of Epidemiology (1998): Women with a positive family history of breast cancer and who are in the highest tertile bone mineral density are at a 3.41-fold increased risk compared with women in the lowest tertile.
Journal of the National Cancer Institute (2001): Elderly women with high bone mineral density (BMD) have up to 2.7 times greater risk of breast cancer, especially advanced cancer, compared with women with low BMD.
Journal Breast (2001): Women in the lowest quartile of bone mass appear to be protected against breast cancer.
Journal Bone (2003): Higher bone density (upper 33%) is associated with a 2-fold increased risk of breast cancer.
European Journal of Epidemiology (2004): Women with highest tertile bone mineral density (BMD) measured at the Ward’s triangle and at the femoral neck are respectively at 2.2-and 3.3-fold increased risk of breast cancer compared with women at the lowest tertile of BMD.

Ver citas adicionales en el enlace de cáncer de mama y densidad ósea.

Alta densidad ósea: más daño que bien

La actual fijación de la comunidad médica mundial sobre la “prevención de la osteoporosis”, como una gran asunto para la salud de la mujer, simplemente no está corroborado por los hechos. La primera causa de muerte en las mujeres es actualmente la enfermedad cardíaca y la segunda es el cáncer, especialmente cáncer de mama, y ​​no la muerte por complicaciones asociadas a una fractura de hueso. De hecho, en el gran esquema de las cosas la osteoporosis o baja densidad mineral ósea ni siquiera aparece en los 10 primeros puestos de la lista de los CDC de mortalidad femenina. Así que, ¿por qué le han dado un lugar tan alto en la jerarquía de los problemas de la salud de las mujeres? ¿Es una decisión de negocios o médica?

Independientemente de la razón o motivo, la fijación obsesiva en la densidad mineral ósea está socavando gravemente la salud general de las mujeres. Por ejemplo, las mega-dosis de suplementos de calcio tomadas por millones de mujeres para “aumentar la densidad mineral ósea” se sabe que aumenta el riesgo de ataque cardíaco entre un 24-27%, según dos meta-análisis del 2011 publicado en The Lancet, y un 86%, según un reciente meta-análisis publicado en la revista Heart. Dada la abrumadora evidencia, los 1200 mg de calcio elemental que recomienda la Fundación Nacional de Osteoporosis (NOF) para las mujeres mayores de 50 años que deben tomar para “proteger sus huesos,” puede muy bien estar induciendo el espasmo de las arterias coronarias, ataques al corazón y placa arterial calcificada en millones de mujeres. Teniendo en cuenta que tienen Citrical y Oscal como patrocinadores corporativos de los llamados fabricantes NOF de suplementos de calcio, es poco probable que su mensaje vaya a cambiar a corto plazo.

Ahora bien, si tenemos en cuenta el riesgo de cáncer de mama vinculado a la alta densidad mineral ósea, siendo diagnosticadas de osteopenia u osteoporosis indicaría en realidad un riesgo significativamente menor de desarrollar la enfermedad. ¿Qué es más preocupante para las mujeres: romperse un hueso (del que se pueden curar), o desarrollar cáncer de mama? Si es esto último, una lectura baja de BMD podría ser considerada causa de celebración y no de depresión, miedo e ingestión continua de medicamentos inapropiados o suplementos, que suele ser prescritos después de un diagnóstico de osteopenia u osteoporosis.

Esperamos que este artículo va a despejar cualquier duda sobre que la fijación de la OMS de la densidad ósea elevada fue diseñada no para proteger o mejorar la salud de las mujeres, sino para convertir el proceso natural de envejecimiento en una enfermedad de superventas, capaz de generar miles de millones de dólares de ingresos.

Referencias

[i] WHO Scientific Group on the Prevention and Management of Osteoporosis (2000 : Geneva, Switzerland) (2003). “Prevention and management of osteoporosis : report of a WHO scientific group” (PDF). Retrieved 2007-05-31.
[ii] WHO (1994). “Assessment of fracture risk and its application to screening for postmenopausal osteoporosis. Report of a WHO Study Group”. World Health Organization technical report series 843: 1–129. PMID 7941614.
[iii] Kolata, Gina (September 28, 2003). “Bone Diagnosis Gives New Data But No Answers”. New York Times.
[iv] Ibid
[v] P Dargent-Molina, F Favier, H Grandjean, C Baudoin, A M Schott, E Hausherr, P J Meunier, G Bréart Fall-related factors and risk of hip fracture: the EPIDOS prospective study. Lancet. 1996 Jul 20;348(9021):145-9. PMID: 8684153

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Sayer Ji | GreenMedInfo

Una traducción de Disiciencia

Imagen de cabecera tomada de img.webmd.com

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