Compuestos tóxicos inífugos en los productos para bebés, en los muebles de casa y en la alimentación.


A veces las cosas son verdaderamente preocupantes. Se estima que un 80% de los productos para bebés contienen químicos retardantes de llama, o tóxicos o sin testar, de acuerdo con un estudio llevado a cabo tan sólo un par de años atrás. Estos retardantes de llama, algunos de ellos identificados como cancerígenos, se encuentran en las cunas de los niños, en cojines, asientos de automóviles y más.

De acuerdo con el estudio publicado hace dos años en la revista Environmental Science and Technology, los niños están expuestos a productos químicos que han demostrado ser inseguros. Uno de esos productos químicos, llamados chlorinated tris, fue retirado de los pijamas de los niños en la década de 1970 debido a la preocupación por causar cáncer. Pero no fue prohibido, así que ahora lo estamos encontrando en muchos otros productos para el bebé.


Figura 1: Después de la eliminación gradual en el 2004 del pentaBDE, un conocido disruptor endocrino y neurotóxico en animales, los fabricantes de muebles incrementaron sus medidas para cumplir con las normas de seguridad contra incendios mediante la adición del retardante de llama Tris para sofás. Tris fue prohibido para la ropa de los niños en la década de 1970 debido a la preocupación por su capacidad de causar cáncer.

La EPA dice que hay un “nivel moderado de preocupación” con respecto al tris que esta vinculado a problemas reproductivos, cáncer, e incluso problemas del desarrollo. La Consumer Product Safety Commission dice del tris “puede representar un riesgo significativo para la salud.”  Pero, lo encontramos en incontables productos para niños.

De acuerdo a Environmental Working Group, los niños tienen tres veces el nivel de retardantes de llama en sus cuerpos en comparación con los adultos. Esto se debe a que los niños pasan tiempo en la alfombra, entre el polvo, y con frecuencia se meten los dedos en la boca.

Alrededor del 90% de los estadounidenses tienen retardantes de llama en su cuerpo.

Investigaciones recientes han encontrado que los niños expuestos a estos químicos tienen una mayor probabilidad de retrasos en el desarrollo neurológico, incluso si sólo están expuestos en el útero. Los niños con madres que estuvieron expuestas a los productos químicos retardantes de llama durante el embarazo obtuvieron calificaciones más bajas en pruebas de inteligencia y evaluaciones de las habilidades motoras y de la capacidad de atención.

Nadie sabe lo que significa tener niveles elevados de estos productos químicos en nuestro cuerpo a largo plazo, pero ha habido algunos estudios que sugieren que es especialmente preocupante para las mujeres embarazadas y sus fetos en desarrollo. Incluso si  no eres una mujer embarazada o un feto, con las muertes por cáncer debidas a los contaminantes ambientales, responsables de unas 30.000 muertes al año (compararlo con las 2650 muertes al año en promedio debido a incendios en los hogares), estos conocidos carcinógenos que puede haber en grandes concentraciones en su casa son probablemente una cuestión a tener en cuenta. Si eres uno de los millones de personas que se han deshecho de los plásticos que contienen bisfenol-A (BPA) debido a las preocupaciones sobre su capacidad para imitar el estrógeno en el cuerpo (y hacer cosas desagradables como aumentar el riesgo de cáncer de mama), no hay razón para no preocuparse por los productos químicos retardantes de llama debido a  sus similares efectos. Y más aún teniendo en cuenta que el BPA se elimina del cuerpo rápidamente después de la última exposición. Por el contrario, los retardantes de llama se acumulan en la grasa corporal y se quedan contigo durante años.

Tabla 1. Mediciones y estadísticas descriptivas de retardantes de llama (FR) en muestras de espuma de poliuretano (n = 102). (Los valores entre paréntesis representan el porcentaje del número total de muestras para dicha columna específica) Novel and High Volume Use Flame Retardants in US Couches Reflective of the 2005 PentaBDE Phase Out. Environ. Sci. Technol., 2012.

En un nuevo estudio sobre productos populares comprados en las tiendas de comestibles en Dallas, Texas, los investigadores encontraron que casi la mitad de la mantequilla de cacahuete así como en el pavo, pescado, carne y otros alimentos grasos, contenían rastros de un retardante de llama comúnmente utilizado en el aislamiento de espuma de las paredes de edificios.

“Esto no es una buena noticia. He aquí otra sustancia química tóxica que se puede encontrar en muchos de los alimentos que compramos en los supermercados”, dijo el Dr. Arnold Schecter, de la University of Texas School of Public Health y autor del estudio publicado el Jueves. “La comida no tiene por qué tener retardantes de llama.”

El equipo Schecter investigó un retardante de llama en particular, el hexabromociclododecano (HBCD), es sólo el último de una serie de sustancias químicas hechas por el hombre que los investigadores están descubriendo en los alimentos populares. En investigaciones anteriores han aparecido los bifenilos policlorados (DDT, PCBs), dioxinas, mercurio y otros retardantes de llama. Y esto es en adición a los productos químicos que se añaden a propósito a los productos durante el procesamiento, o que se filtran de los envases a la alimentación.

 _______________________________________________

Fuentes:

blogs.scientificamerican.com

pubs.acs.org/doi/full/10.1021/es303471d

usatoday.com

sfgate.com

naturalsociety.com

huffingtonpost.com

Advertisements
Post a comment or leave a trackback: Trackback URL.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: