Los bebés que reciben la mayor cantidad de vacunas son los más propensos a ser hospitalizados y a morir.


Un nuevo estudio publicado en Human and Experimental Toxicology, una revista revisada por pares indexada por la National Library of Medicine, analizó más de 38.000 informes de hospitalizaciones y muertes infantiles ocurridas tras la vacunación. [1] Los investigadores encontraron correlaciones estadísticamente significativas entre el número de dosis administradas a bebés y de hospitalización infantil y de mortalidad: los bebés que reciben la mayoría de las vacunas tienden a tener una mayor hospitalización y mortalidad.

Los lactantes que recibieron 2 vacunas simultáneamente tuvieron menos probabilidades de ser hospitalizados que los niños que recibieron 3 o más vacunas al mismo tiempo. Los niños que recibieron3 vacunas simultáneamente tuvieron menos probabilidades de ser hospitalizados que los niños que recibieron 4 o más vacunas al mismo tiempo. Los bebés sanos que recibieron 6, 7 u 8 vacunas durante una visita pediátrica de rutina fueron los más propensos a ser hospitalizados después de las inyecciones. De hecho, la tasa de hospitalización aumentó linealmente de un 11,0% para los niños que recibieron dos dosis de la vacuna a un 23,5% para los niños que recibieron 8 dosis de vacuna.

Los autores del estudio, el Dr. Gary Goldman y Neil Z. Miller, también descubrieron que los lactantes más pequeños fueron significativamente más propensos a ser hospitalizados después de recibir las vacunas que los niños mayores. Además, los niños que recibieron simultáneamente 5-8 vacunas fueron significativamente más propensos a morir que los lactantes que recibieron 1-4 vacunas al mismo tiempo.

Varios factores podrían contribuir a una reacción adversa del bebé a las vacunas, incluyendo una predisposición genética, enfermedad (que puede ser una contraindicación para la administración de la vacuna), la calidad de las vacunas (que puede variar según los métodos de fabricación), y sensibilidad a uno o más componentes de la vacuna. Algunos bebés pueden ser más propensos a experimentar una reacción adversa debido a la toxicidad bioquímica o sinérgica asociada con la administración simultánea de múltiples vacunas.

En 1990, los recién nacidos recibieron un total de 15 dosis de la vacuna antes de su primer año de vida. Para el año 2007, los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) recomendaron 26 dosis de vacunas para los niños: 3 DTaP, 3 polio, 3 Hib, 3 hepatitis B, 3 neumococo, 3 rotavirus y 2 vacunas antigripales.

La lista de Inmunización infantil de los CDC no tiene pruebas de seguridad, carece de veracidad científica:

Si bien cada vacuna infantil ha experimentado individualmente ensayos clínicos para evaluar la seguridad, para la combinación de varias vacunas durante una visita al médico no se han realizado pruebas de seguridad (o eficacia) según la recomendación de los CDC. Por ejemplo los niños de 2 , 4 y 6 meses de edad se espera que recibirán las vacunas contra la polio, hepatitis B, la difteria, el tétanos, tos ferina, el rotavirus, Haemophilus influenzae tipo B y neumococo, todas en una solo visita de rutina – a pesar de que esta combinación de 8 vacunas nunca fue probada en ensayos clínicos.

Aunque los CDC recomiendan el calendario vacunal a) requiere que los niños reciban hasta 8 vacunas simultáneamente, b) afecta a millones de niños cada año, y c) nunca se ha probado científicamente la seguridad. Los CDC tenían conocimiento previo de que la combinación de sustancias químicas, incluidos los productos farmacéuticos prescritos, “pueden producir consecuencias para la salud ya que son aditivos, sinérgicos, antagónicos, o pueden potenciar la respuesta esperada a la exposición de componentes individuales”. [2]

La administración de 6, 7 u 8 dosis de vacuna a un bebé durante una visita al médico solo puede ser más conveniente para los padres – en lugar de tener que hacer viajes adicionales a la consulta- pero la evidencia de una asociación positiva entre las reacciones adversas y el número de dosis administradas confirma que la seguridad de las vacunas debería ser la prioridad más alta.

Los hallazgos de este estudio muestran una correlación positiva entre el número de dosis de vacunas administradas y el porcentaje de hospitalizaciones y muertes reportadas al Vaccine Adverse Event Reporting System (VAERS). (La base de datos VAERS es una herramienta seguridad importante para la vigilancia posterior a la comercialización que es periódicamente analizada por los CDC, la FDA y otros investigadores de vacunas para descubrir las tendencias adversas debidas a la vacunación) Además, los lactantes más pequeños fueron significativamente más propensos que los niños mayores a ser hospitalizados o morir después de recibir las vacunas. Estas tendencias no sólo tiene una plausibilidad biológica, sino que se apoyan en la evidencia de los informes de casos, series de casos y otros estudios que utilizan metodologías muy diferentes y cohortes distintas de población. Por ejemplo, en el 2011, Miller y Goldman colaboraron en otro estudio que muestra un aumento de la mortalidad infantil en las naciones desarrolladas paralelamente al aumento en el número de dosis de las vacunas. [3]

Dado que las vacunas se administran a millones de niños al año, es imperativo que las autoridades sanitarias tengan datos científicos de estudios de toxicidad sinérgica en todas las combinaciones de las vacunas que los niños pueden recibir. Encontrar formas de aumentar la seguridad de las vacunas debe ser la máxima prioridad.

Se puede descargar el estudio completo aquí: Goldman-Miller Estudio de las Vacunas (PDF) o aquí: Goldman-Miller estudio de la vacuna.

Referencias

1. Relative trends in hospitalizations and mortality among infants by the number of vaccine doses and age, based on the Vaccine Adverse Event Reporting System (VAERS), 1990-2010. Hum Exp Toxicol October 2012; 31(10): 1012-1021.

2. Mixed exposures research agenda: a report by the NORA Mixed Exposures Team. Department of Health and Human Services (DHHS), Centers for Disease Control and Prevention (CDC), National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH); DHHS (NIOSH) 2004. December 2005. p.106: vi.

3. Infant mortality rates regressed against number of vaccine doses routinely given: is there a biochemical or synergistic toxicity? Hum Exp Toxicol September 2011; 30(9): 1420-1428. [Read this study here: Miller-Goldman Vaccine Study (PubMed)]

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Neil Z. Miller | NaturalNews.com

Traducido por JM | Disiciencia

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