Macacos vacunados tienen reacciones similares al autismo en estudio de la Universidad de Pittsburgh.


La investigadora principal, Laura Hewitson, PhD, dejó caer una bomba cuando ella y sus colegas completaron un estudio con monos macacos (primates) con las mismas vacunas administradas a los niños durante el período 1994-1999, es decir, la vacuna contra el sarampión-paperas-rubéola (MMR) y otras vacunas que contienen mercurio en forma de Timerosal que se inyectaron a los niños durante ese lapso de tiempo, cuando el trastorno del espectro autista se disparó.

Los resultados de este estudio piloto se publicaron en un artículo de investigación en Acta Neurobiological Experimentals en 2010 bajo el título de “Influencia de las vacunas pediátricas en el crecimiento y la unión del ligando amidgala-opiáceos en macacos rheus recién nacidos.”

 “Estos resultados sugieren que los cambios de maduración en el volumen de la amígdala y la capacidad de unión de [11C] DPN en la amígdala se alteró significativamente en los macacos lactantes que recibieron el calendario de vacunas”.

Acta Neurobiol Exp 2010, 70: 147–164 / http://www.ane.pl/pdf/7020.pdf

Laura Hewitson, Brian J. Lopresti, Carol Stott, N. Scott Mason and Jaime Tomko.
Influence of pediatric vaccines on amygdala growth and opioid ligand binding in rhesus macaque infants: A pilot study

Imágenes paramétricas de [11C]-DPN unión potencial (BPND) a nivel de la amígdala (indicado por AMY) en el tiempo 1 (T1,columna de la izquierda) y el tiempo 2 (T2, columna del medio) en representante de los animales no expuestos (fila superior) y expuestos ( fila inferior). Cortes correspondientes de imágenes de RM se muestran como referencia anatómica (columna derecha). Una disminución en la maduración [11C] DPN de unión se observa en la fila del no-expuesto, pero no se ve en la fila de animal expuesto.

Conclusión

En este estudio piloto, los macacos lactantes que recibieron el régimen pediátrico recomendado de vacunas desde la década de 1990 muestran un patrón diferente de los cambios de maduración en el volumen de la amígdala y diferencias en la unión-amígdala de [11C]DPN tras las vacunas MMR / DTaP / Hib entre T1 y T2 en comparación con los animales no expuestos. También hubo evidencia de un mayor volumen cerebral total en el grupo expuesto con anterioridad a estas vacunas que sugieren un posible efecto de las vacunaciones anteriores a las que estos animales habían sido expuestos. Dado que las pruebas en primates son un aspecto importante para la evaluación pre-clínica de seguridad de las vacunas antes de la aprobación para el uso humano (Kennedy et al. 1997), los resultados de esta investigación piloto ordenan un estudio adicional sobre el impacto potencial de una interacción entre la MMR y el timerosal que contienen las vacunas sobre la estructura y función del cerebro. Estudios adicionales están en curso con el modelo de primates para investigar la base mecánica de esta interacción aparente.

Fuentes:

Acta Neurobiol Exp 2010, 70: 147–164

vactruth.com

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