El saber en la postmodernidad.


Nuestra hipótesis es que el saber cambia de estatuto al mismo tiempo que las sociedades entran en la edad llamada postindustrial y las culturas en la edad llamada postmoderna 1. Este paso ha comenzado cuando menos desde fines de los años 50, que para Europa señalan el fin de su reconstrucción. Es más o menos rápido según los países, y en los países según los sectores de actividad: de ahí una discronía general que no permite fácilmente la visión de conjunto 2. Una parte de las descripciones no puede dejar de ser conjetural. Y se sabe que es imprudente otorgar un crédito excesivo a la futurología 3.

Más que de trazar un cuadro que no puede ser completo, se partirá de una característica que determina inmediatamente nuestro objeto. El saber científico es una clase de discurso. Pues se puede decir que desde hace cuarenta años las ciencias y las técnicas llamadas de punta se apoyan en el lenguaje: la fonología y las teorías lingüísticas 4, los problemas de la comunicación y la cibernética 5, las álgebras modernas y la informática 6, los ordenadores y sus lenguajes 7, los problemas de traducción de los lenguajes y la búsqueda de compatibilidades entre lenguajes-máquinas 8, los problemas de la memorización y los bancos de datos 9, la telemática y la puesta a punto de terminales «inteligentes» 10, la paradojología 11: he ahí testimonios evidentes, y la lista no es exhaustiva.

La incidencia de esas transformaciones tecnológicas sobre el saber parece que debe de ser considerable. El saber se encuentra o se encontrará afectado en dos principales funciones: la investigación y la transmisión de conocimientos. Para la primera, un ejemplo accesible al profano nos lo proporciona la genética, que debe su paradigma teórico a la cibernética. Hay otros cientos. Para la segunda, se sabe que al normalizar, miniaturizar y comercializar los aparatos, se modifican ya hoy en día las operaciones de adquisición, clasificación, posibilidad de disposición y de explotación de los conocimientos 12. Es razonable pensar que la multiplicación de las máquinas de información afecta y afectará a la circulación de los conocimientos tanto como lo ha hecho el desarrollo de los medios de circulación de hombres primero (transporte), de sonidos e imágenes después (media) 13.

En esta transformación general, la naturaleza del saber no queda intacta. No puede pasar por los nuevos canales, y convertirse en operativa, a no ser que el conocimiento pueda ser traducido en cantidades de información 14.

Se puede, pues, establecer la previsión de que todo lo que en el saber constituido no es traducible de ese modo será dejado de lado, y que la orientación de las nuevas investigaciones se subordinará a la condición de traducibilidad de los eventuales resultados a un lenguaje de máquina. Los «productores» del saber, lo mismo que sus utilizadores, deben y deberán poseer los medios de traducir a esos lenguajes lo que buscan, los unos al inventar, los otros al aprender. Sin embargo, las investigaciones referidas a esas máquinas intérpretes ya están avanzadas 15. Con la hegemonía de la informática, se impone una cierta lógica, y, por tanto, un conjunto de prescripciones que se refieran a los enunciados aceptados como «de saber».

Se puede, por consiguiente, esperar una potente exteriorización del saber con respecto al «sabiente», en cualquier punto en que éste se encuentre en el proceso de conocimiento. El antiguo principio de que la adquisición del saber es indisociable de la formación (Bildung) del espíritu, e incluso de la persona, cae y caerá todavía más en desuso. Esa relación de los proveedores y de los usuarios del conocimiento con el saber tiende y tenderá cada vez más a revestir la forma que los productores y los consumidores de mercancías mantienen con estas últimas, es decir, la forma valor.

El saber es y será producido para ser vendido, y es y será 7 consumido para ser valorado en una nueva producción: en los dos casos, para ser cambiado. Deja de ser en sí mismo su propio fin, pierde su «valor de uso» 16.

 

Notas:
1 A. Touraine, La société postindustrielle, París, Denoël, 1969 (trad. esp.. La sociedad
postindustrial, Ariel, Barcelona, 1973); D. Bell, The Coming of Post-Industrial Society, Nueva York,
1973; Ihab Hassan, The Dismemberment of Orpheus: Toward a Post Modern Literature, Nueva York,
Oxford U. P., 1971; M. Benamou & Ch. Caramello Eds., Performance in Postmodern Culture,
Wisconsin, Center for XXth Century Studies & Coda Press, 1977; M. Köhler, «Posmodernismus: ein
begriflgeschichtlicher Ueberblick», Amerikastudien, 22, l, 1977.
2 Una expresión literaria ya clásica de esto la da M. Butor, Mobile. Élude pour une
représentation des Estats-Unis, Paris, Gallimard, 1962.
3 Jif Fowles Ed., Handbook of Futures Research, Westport, Conn., Greenwood Press, 1978.
4 N. S. Trubetzkoy, Grundzüge der Phonologie, Praga. T.C.L.P., VII, 1939. (Trad. esp.,
Principios de fonología, Madrid, Cincel, 1976.)
5 N. Wiener, Cybernetics and Society. The Human Use of Human Beings, Boston, Hougton
Mifflin, 1949; W. R. Ashby, An Introduction to Cybernetics, Londres, Chapman and Hall, 1956.
6 Véase la obra de Johannes von Neumann (1903-1957).
7 S. Bellert, «La formalisation des systèmes cybernétiques», en Le concept d’information dans
la science contemporaine. Paris, Minuit, 1965.
8 G. Mounin, Les problèmes théoriques de la traduction. Paris, Gallimard, 1963 (trad. esp.,
Problemas teóricos de la traducción, Madrid, Gredos, 1977). Se fecha en 1965 la revolución de los
ordenadores con la nueva generación de computadores 360 IBM; R. Moch, «Le tournant
informatique», Documents, contributifs, anexo IV, L’informatisation de la société, Paris, La
Documentation française, 1978; R. M. Ashby, «La seconde génération de la micro-électronique», La
Recherche. 2, junio 1970, pegs. 127 y ss.
9 C. L. Gaudfernan & A. Thaib, .«Glossaire», en P. Nora & A. Minc, L’informatisation de la
société, Paris, La Documentation française, 1978 (trad. esp., La informatización de la sociedad,
Madnd, F.C.E., 1980); R. Beca, «Les banques de données», Nouvelle informatique et nouvelle
croissance, anexo I, L’informatisation…, loc. cit.
10 L. Joyeux, «Les applications avancées de l’informatique», Documents contributifs, loc. cit.
Los terminales domésticos (Integrated Video Terminals) serán comercializados antes de 1984, al
precio de unos 1.400 dólares U.S., según un informe del International Resource Development, The
Home Terminal, Conn. I.R.D. Press, 1979.
11 Watzlawick, J. Helmick-Beavin, D. Jackson, Pragmatics of Human Communication. A
Study of Interactional Patterns, Pathologies, and Paradoxes, Nueva York, Northorn, 1967.
12 J. M. Treille, del Grupo de análisis y de prospectiva de los sistemas económicos y
tecnológicos (G.A.P.S.E.T.), declara: «No se habla bastante de las nuevas posibilidades de
diseminación de la memoria, en particular gracias a los semiconductores y a los lasers (…) Cada uno
podrá muy pronto almacenar a bajo precio la información donde quiera, y disponer de un aumento de
la capacidad de tratamiento autónomo» (La semaine media, 16, 15 de febrero de 1979). Según una
encuesta de la National Scientific Foundation, más de un alumno de high school de cada dos utiliza
corrientemente los servicios de un ordenador, las instalaciones escolares poseerán todas ellas uno
desde comienzos de los años 80 (La semaine media.13, 25 de enero de 1979).
13 L. Brunel, Des machines et des hommes, Montreal, Quebec Science, 1978; J. L. Missika &
D. Wolton, Les réseaux pensants, Paris, Librairie technique et doc, 1978. El uso de la
videoconferencia entre Quebec y Francia va camino de convertirse en una costumbre: en noviembre y
diciembre de 1978 ha tenido lugar el cuarto ciclo de videoconferencias en directo (a través del satélite
Symphonie) entre Quebec y Montreal por una parte, y París (Universidad Paris Norte y Centro
Beaubourg) por otra (La semaine media, 5, 30 de noviembre de 1978). Otro ejemplo, el periodismo
electrónico. Las tres grandes cadenas norteamericanas A.B.C., N.B.C, y C.B.S. han multiplicado tanto
sus estudios de producción por todo el mundo que casi todos los acontecimientos que se producen
pueden ahora ser tratados electrónicamente y transmitidos a los Estados Unidos por satélite. Sólo la
redacción de Moscú continúa trabajando con película, que manda a Frankfurt para su difusión vía
satélite. Londres se ha convertido en el gran packing point (La semaine media. 20, 15 de marzo de
1979).
14 La unidad de información es el bit. Para sus definiciones, ver Gaudfernan & Thaib,
«Glossaire», loc. cit. Discusión en R. Thom, «Un protée de la sémantique: l’information» (1973), en
Modèles mathématiques de la morphogenèse. Paris, 10/18, 1974. La transcripción de mensajes a un
código digital permite especialmente eliminar las ambivalencias; ver Watzlawick et al., op. cit.. 98.
15 Las firmas Craig y Lexicon anuncian el lanzamiento a! mercado de traductores de bolsillo:
cuatro módulos en idiomas diferentes aceptados simultáneamente, cada uno con 1.500 palabras, con
memoria. La Weidner Communication Systems Inc. produce un Multilingual Word Procesing que
permite alcanzar la capacidad de un traductor medio de 600 a 2.400 palabras por hora. Comporta una
triple memoria: diccionario bilingüe, diccionario de sinónimos, índice gramatical (La semaine media,
6, 6 de diciembre de 1978).
16 J. Habermas, Erkenntnis und Interesse. Frankfurt, 1968.

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Extracto de La condición postmoderna. Informe sobre el saber, de Jean-François Lyotard.

Imagen de dataisnature.com

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