El Tao de la Física.


La física moderna ha confirmado del modo más espectacular una de las ideas básicas del misticismo oriental:

que todos los conceptos que empleamos para describir la naturaleza son limitados, que no son rasgos de la realidad, corno se tiende a creer, sino creaciones de la mente, partes del mapa, no del territorio. Cada vez que ampliamos el ámbito de nuestra experiencia, las limitaciones de la mente racional se hacen evidentes y
tenemos que modificar, o incluso abandonar, algunos de nuestros conceptos previos.

Nuestras concepciones sobre el espacio y el tiempo ocupan un lugar importante en nuestro mapa de la realidad. Nos sirven para ordenar las cosas y los acontecimientos de nuestro medio ambiente y por ello son de capital importancia, no sólo en nuestra vida diaria, sino también en nuestros intentos por comprender la naturaleza, a través de la ciencia y de la filosofía. No existe una sola ley física que para su formulación no necesite de los conceptos de espacio y tiempo. La profunda modificación de estos básicos conceptos generada por la teoría de la relatividad supuso, por consiguiente, una de las mayores revoluciones acaecidas en la historia de la ciencia.

La física clásica se basaba en la idea de un espacio tridimensional, absoluto e independiente de los objetos materiales contenidos en él, y que obedecía a las leyes de la geometría euclidiana. Y también sobre la idea del tiempo como una dimensión aparte, también absoluta, que fluye de un modo uniforme, e independiente del mundo material. En Occidente, estos conceptos de espacio y tiempo estaban tan profundamente arraigados en las mentes de los filósofos y de los científicos que eran considerados como propiedades de la naturaleza verdaderas e incuestionables.

La creencia de que la geometría era algo inherente a la naturaleza, en lugar de formar parte del esquema que empleamos para describirla, procede del pensamiento griego. La geometría demostrativa constituía la parte central de las matemáticas griegas y tenía una profunda influencia sobre la filosofía. Su método de hallar los teoremas mediante el razonamiento deductivo a partir de axiomas incuestionables se convirtió en la característica central del pensamiento filosófico griego Así la Geometría se hallaba en el mismo centro de todas las actividades intelectuales y constituía la base de todo adiestramiento filosófico. Se dice que en la verja de entrada a la Academia de Platón, en Atenas, había una inscripción que decía: “No te está permitido entrar aquí, a menos que sepas Geometría”. Los griegos creían que sus teoremas matemáticos eran expresiones de verdades eternas y exactas del mundo real, y que las formas geométricas eran manifestaciones de la belleza absoluta. La geometría estaba considerada como la combinación perfecta de la lógica y la belleza y así se creyó en su origen divino. De ahí la sentencia de Platón: “Dios es geómetra”.

Puesto que la geometría era considerada como una revelación de Dios, para los griegos era obvio que el cielo debía mostrar formas geométricas perfectas. Es decir, que los cuerpos celestes tenían que moverse en círculos. Para que la imagen fuera todavía más geométrica, se les creía fijos en una serie de esferas cristalinas concéntricas, que se movían como un todo, con la Tierra en el centro.

En los siglos siguientes, la geometría griega continuó ejerciendo una fuerte influencia sobre la filosofía y la ciencia de occidente. Los Elementos de Euclides fue libro de texto usual en las escuelas europeas hasta principios de este siglo, y la geometría euclidiana fue considerada durante más de mil años como la verdadera naturaleza del espacio. Fue necesario un Einstein para hacer ver a los científicos y filósofos que la geometría no es algo inherente a la naturaleza, sino que fue impuesta sobre ella por la mente. En palabras de Henry Margenau:

El principal descubrimiento de la teoría de la relatividad es que la geometría… es una creación del intelecto. Sólo una vez aceptado esto, podrá la mente sentirse libre para manejar los consagrados conceptos de espacio y tiempo, examinar la gama de posibilidades adecuada para definirlos, y seleccionar la formulación que concuerde con las observaciones efectuadas.1

1 P. A. Schilpp, Albert Einstein; Philosopher-Scientist, pág. 250.

La filosofía oriental, al contrario que la griega, siempre mantuvo que el espacio y el tiempo son creaciones de la mente. Los místicos orientales los trataron como a todos los demás conceptos intelectuales: como algo relativo, limitado e ilusorio. En un texto budista, por ejemplo, hallamos estas palabras:

El Buda enseñó, oh monjes, que… el pasado, el futuro, el espacio físico… y las individualidades, no son más que nombres, formas de pensamiento, palabras de uso común, realidades meramente superficiales.2

2 Madhyamika Karika Vrtú, citado por T. R. V, Murti en The Central Philosophy of Buddhism, pág. 198.

Así, en el lejano Oriente, la geometría nunca logró el estatus alcanzado en la antigua Grecia, aunque esto no significa que los hindúes y los chinos tuvieran poco conocimiento de ella, pues la empleaban en la construcción de altares de formas geométricas precisas, en la medición de las tierras y en la cartografía de los cielos, pero nunca para determinar verdades abstractas y eternas. Esta actitud filosófica también quedó reflejada en el hecho de que la antigua ciencia de aquellas culturas, generalmente no consideraba necesario encajar a la naturaleza en un diagrama formado por líneas rectas y círculos perfectos. Las observaciones de Joseph Needharn sobre la astronomía china son muy interesantes a este respecto:

Los (astrónomos) chinos no sintieron necesidad de usar en sus explicaciones las formas(geométricas), los componentes del organismo universal seguían su Tao, cada uno de acuerdo a su propia naturaleza y sus movimientos pudieron ser tratados en la forma esencialmente “no representativa” del álgebra. De este modo, lo chinos se vieron libres de la obsesión de los astrónomos europeos por el círculo como la figura más perfecta… y tampoco experimentaron la prisión medieval de las esferas cristalinas.3

3 J. Needham, Science and Civilisation in China, pág. 458.

Así, los antiguos filósofos y científicos orientales tenían ya la disposición que sería tan básica para la teoría de la relatividad: considerar que nuestras nociones de geometría no son propiedades de la naturaleza, absolutas e inamovibles, sino construcciones intelectuales. En palabras de Ashvaghosha:

Que quede claro que el espacio no es más que un modo de particularización y que no tiene una existencia real por sí mismo… El espacio sólo existe en relación con nuestra consciencia particularizante.4

4.Ashvaghosha, The Awakening of Faith, pág. 107.

Lo mismo ocurre con nuestra idea del tiempo. Los místicos orientales relacionan las nociones de espacio y tiempo con estados de consciencia particulares. Al ser capaces de ir más allá del estado ordinario deconsciencia mediante la meditación, advirtieron que los conceptos convencionales de espacio y tiempo no constituyen la verdad definitiva. Las refinadas concepciones del espacio y del tiempo resultantes de sus experiencias místicas parecen en muchos aspectos similares a las de la física moderna, corvo claramente demuestra la teoría de la relatividad.

¿Cuál es, pues, esta nueva concepción del espacio y del tiempo que surgió de la teoría de la relatividad? Está basada en el descubrimiento de que toda medición de espacio o tiempo es relativa. La relatividad de los datos espaciales no era, desde luego, nada nuevo. Antes de Einstein, se sabía ya muy bien que la posición de un objeto en el espacio puede solamente ser definida en relación con algún otro objeto. Esto se logra generalmente con ayuda de tres coordenadas, y el lugar desde el cual se miden las coordenadas es el punto de ubicación del “observador”.
(…)

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Extractos de THE TAO OF PHYSICS
Traducido del inglés por Alma Alicia Martell Moreno Ilustración de la portada: Guillermo D. Elizarrarás de la versión original de Fritjof Capra, 1975, 1983.

Para descargar de Internet:
“ELEVEN” – Biblioteca del Nuevo Tiempo
Rosario – Argentina
Adherida a: Directorio Promineo: http://www.promineo.gq.nu
Libros de Luz: http://librosdeluz.tripod.com

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